La traición mediática y política a la democracia.
La Sombra de Rajoy, el Silencio de la Progresía. España, 2015. En los pasillos oscuros del poder, se tejen hilos invisibles. No eran simples rumores, ni el eco lejano de conspiraciones pasadas. Eran hechos, tan reales como el frío metal de las puertas cerradas. El Partido Popular, bajo el mando de Mariano Rajoy, construía en secreto su propia máquina de persecución. No buscaban la justicia, ni mucho menos la verdad. Su objetivo era claro: eliminar a un enemigo político. No en las urnas, no en el debate de ideas, sino en la penumbra de oficinas llenas de humo, donde se diseñaban informes falsos y se espiaba a diputados de una formación que se atrevió a desafiar su poder. El caso Neurona no fue una investigación justa . Fue una cacería. Los medios lo sabían, pero ¿qué importaba la verdad cuando la narrativa estaba tan bien diseñada? La policía patriótica del PP era escoria enquistada en los estamentos más altos de Interior y tenía carta blanca para operar en las sombras. Lo que hicieron ...